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¿Cómo identificar y tratar la cistitis de origen desconocido en gatos?

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Al igual que nos ocurre a las personas, las mascotas también están propensas a ser víctima de enfermedades cuyo principal detonante pueden ser las condiciones ambientales. La cistitis idiopática felina es una de ellas y se considera uno de los males más comunes en el tracto urinario inferior felino (FLUTD).

En gatos, esta enfermedad puede ser molesta, dolorosa y si llega a niveles crónicos y el padre de mascota no interviene a tiempo, podría tener consecuencias letales. El especialista Paulo Lubí explica que la cistitis idiopática felina o de origen desconocido es muy común cuando se trata de enfermedades irritantes e inflamatorias que afectan la vejiga y uretra, sin embargo no es la única.

Tratándose del sistema urinario del gato, también pueden presentarse casos de urolitiasis, mejor conocido como el cálculo en vejiga o uretra, infecciones en el tracto bajo, malformaciones congénitas que afectan la vida de la mascota o aparición de tumores.

El padre de la mascota puede confundir la cistitis felina con una enfermedad inflamatoria colónica o constipación. Al ver que su gato usa sin éxito la caja de arena, acompañando además este proceso de vocalizaciones, se piensa en un problema de intestino grueso, en lugar de asociarlo con las vías urinarias.

(Lee también: Gata en celo – aprende cómo identificarlo y de qué manera ayudarla)

¿Qué es la Cistitis Idiopática Felina?

Como explicamos anteriormente, se trata de un cuadro irritante e inflamatorio que afecta el tracto urinario inferior del gato. Contrario a lo que muchos propietarios de gatos piensan, la castración o esterilización de estas mascotas no interfiere en lo más mínimo en su salud uretral. 

Suele manifestarse con mayor frecuencia en machos que en hembras y está asociado a los trastornos de la salud que puede crear en la mascota una situación permanente de estrés.

Los niveles de Tirosina Hidroxilasa (TH) del gato aumentan cuando la mascota está sometida permanentemente a una situación de estrés. Esto afecta la permeabilidad del urotelio, por lo cual se filtran a través de la orina sustancias como potasio y protones, activando las fibras nerviosas del felino.

El dolor, la contracción del músculo liso de la vejiga, así como la acumulación de fibras C como consecuencia de todo el proceso anteriormente descrito, ocasiona la inflamación de la pared de la vejiga, así como la pared de la uretra, desarrollando así el cuadro de cistitis idiopática en gatos.

Causas de la Cistitis Idiopática en gatos

Gaspar Romo, presidente de la Asociación de Etología Clínica Veterinaria de Chile, explica cuáles son las causas externas y emocionales que pueden desencadenar en el gato una alteración química u hormonal que ocasione la cistitis idiopática felina.

En primer lugar señala la importancia de los cambios en el medio ambiente físico. Una mudanza, remodelaciones en el hogar, la incorporación de nuevos muebles o incluso el cambio de posición repentina del mobiliario, puede causar una alteración en el territorio de la mascota que, de ser muy radical, puede ocasionarle estrés.

Los cambios en el ambiente social también pueden ser motivo de alteraciones en el carácter de la mascota. La llegada de un bebé, la mudanza de un nuevo familiar o la adopción de otro gato o un perro, altera por completo el balance de la rutina del animal afectado, en especial si hay conflictos permanentes con las nuevas mascotas.

Vivir en un ambiente que provea al gato de pocos estímulos e incluso contar con una alimentación pobre, también pueden repercutir en la aparición de la cistitis idiopática en gatos. Esta enfermedad afecta en la mayoría de los casos a mascotas indoor, que no cuentan con suficiente entretención y que desarrollan una vida especialmente sedentaria.

(Lee también: Síntomas para reconocer si mi gato está enfermo)

¿Cómo identificar esta enfermedad en las mascotas?

El primer síntoma perceptible de la cistitis idiopática en felinos son las vocalizaciones de la mascota al usar la caja de arena, sin lograr orinar como lo haría normalmente. Sus maullidos son consecuencia del dolor que le produce la micción, que no llega a ser completa.

El padre de mascota notará que su gato acude insistentemente a su arenero, maúlla al usarlo sin mayor éxito y hasta escoge orinar fuera del lugar correspondiente, porque la mascota tiende a asociar los estímulos negativos a la bandeja de arena en sí misma.

Otro síntoma a identificar de esta enfermedad es el empeño del gato en asear con suma frecuencia su zona genital. Esta conducta es instintiva, ya que es una forma de aliviar el dolor. También es probable que el gato disminuya su apetito. Un comportamiento como este es muy común en el cuadro no obstructivo.

Si no hay micción alguna por parte del gato, ni dentro del arenero, ni fuera de él, se trata de un cuadro obstructivo y en ese caso estamos en presencia de una urgencia veterinaria. La intervención médica es imperiosa para garantizar el bienestar de la mascota y salvar su vida.

Diagnosticar la Cistitis en felinos

Tratándose de la cistitis idiopática en felinos, se aconseja hacer un diagnóstico por exclusión. En primer lugar es pertinente realizar una radiografía en el paciente, para descartar casos de cistitis bacterianas o de posible urolitiasis.

Posteriormente una ecografía puede demostrar al especialista el estado del engrosamiento de la vejiga. Estos estudios deben estar acompañados de una muestra de orina. Si la radiografía no muestra alteraciones, el eco arroja un engrosamiento de la pared de la vejiga y el cultivo de orina es negativo, entonces estamos en presencia de una cistitis idiopática felina.

Tratamiento para Cistitis Idiopática Felina

Para sanar con éxito un cuadro de cistitis idiopática felina se requiere un tratamiento médico que reduzca el dolor, aminore la inflamación y un cambio radical en el ambiente de la mascota, para ayudarlo a superar su problema de conducta y estrés.

Los cuadros de cistitis idiopáticas no obstructivos pueden sanarse en 5 u 8 días, siguiendo al pie de la letra el tratamiento sugerido por el especialista. Cuando la obstrucción es total, recurrir a una cirugía es absolutamente necesario.

En casos de estrés muy severos, es posible que los cambios en el entorno vengan acompañados de la prescripción de antidepresivos tricíclicos. También es muy probable que el especialista sugiera un cambio en la alimentación, aconsejando dietas especialmente formuladas para el cuidado del sistema urinario de la mascota.

Referencias bibliográficas:

Scarlet Stuardo (2016). Cistitis felina: La dolorosa enfermedad que puede estar sufriendo tu gato. Biobiochile. Recuperado de: https://www.biobiochile.cl/noticias/sociedad/animales-y-mascotas/2016/08/28/cistitis-felina-la-dolorosa-enfermedad-que-puede-estar-sufriendo-tu-gato.shtml

Flor Dessal Marino (2018). Cistitis idiopática felina: ¿sabemos a qué nos enfrentamos?. Portal Veterinaria. Recuperado de: https://www.portalveterinaria.com/articoli/articulos/24693/cistitis-idiopatica-felina-sabemos-a-que-nos-enfrentamos.html

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